Adiós al aire viciado y al vaho persistente
El principal problema de conducir durante una tormenta es el rápido empañamiento de los cristales debido a la diferencia de temperatura. Abrir la ventana suele implicar que el agua arruine los controles eléctricos de la puerta. Estos componentes resuelven este dilema al crear una visera protectora física que mantiene el agua fuera y el aire fresco dentro.
Instalación limpia y sin herramientas mecánicas
No necesitas pasar por el taller ni usar taladros que puedan dañar la estructura de las puertas. El reverso de cada pieza cuenta con un sistema de fijación de alta adherencia que se une al marco de la ventana de forma permanente tras una limpieza previa del área de contacto.
Disfruta de una conducción relajada, manteniendo una temperatura interior constante y una visibilidad nítida en los espejos retrovisores laterales bajo cualquier condición meteorológica.