Las inercias del movimiento suelen transformar un elemento cotidiano en un peligro latente. Instalar un sistema de retención fiable disminuye el estrés del patrón del barco, permitiendo concentrarse en las maniobras de navegación sin preocuparse por los ruidos del interior.
- Evita roturas: Impide que las manivelas golpeen directamente el revestimiento de las paredes.
- Fácil mantenimiento: No requiere lubricantes ni cuidados especiales tras su fijación en el soporte.
- Seguridad pasiva: Mantiene las vías de evacuación abiertas y despejadas ante emergencias.