Solución definitiva contra las filtraciones y el desperdicio de agua
El principal problema en las redes de tuberías enterradas o sumergidas es la dificultad para detectar fugas a tiempo. Con una válvula de latón normalmente cerrada instalada en el punto de origen, el flujo de agua se corta de raíz en el momento en que no hay demanda eléctrica. Esto previene inundaciones accidentales y asegura que el agua solo fluya cuando es estrictamente necesario.
Superando los fallos por desgaste de juntas comunes
Muchas electroválvulas fallan debido a que sus juntas internas de goma convencional se cuartean con los cambios de temperatura o la composición química del agua de red. Este modelo resuelve ese problema de raíz integrando un obturador con junta de Viton. Este material premium soporta condiciones extremas sin perder sus propiedades elásticas, eliminando el goteo constante que eleva las facturas de consumo.
Instalación sumergible sin riesgos eléctricos
Para aquellos usuarios que necesitan colocar la válvula dentro del propio vaso de la fuente o en zonas propensas a inundarse, la protección impermeable IP68 ofrece una barrera insuperable contra la humedad. Ya no es necesario preocuparse por si la lluvia o el nivel del agua alcanzan las conexiones del solenoide de 230V, ya que todo el sistema eléctrico está completamente aislado de fábrica.
Beneficios clave para el instalador
La entrada y salida de 1-1/2 pulgadas NPT permite mantener un excelente flujo volumétrico de agua sin estrangular la presión de la bomba. Al ser un mecanismo directo, su mantenimiento es muy básico, lo que ahorra tiempo al operario y reduce la necesidad de vaciar los depósitos para realizar revisiones preventivas periódicas.