Adiós para siempre a los malos olores que entran por el extractor
El principal problema de los extractores de aseo estándar es que, cuando están apagados, se convierten en una puerta abierta para las corrientes de aire ajenas, el frío invernal y los aromas desagradables procedentes de otras viviendas. Esta válvula de retención para baño soluciona de raíz dicha problemática. Su mecanismo de mariposa se cierra herméticamente de forma automática, impidiendo de forma definitiva cualquier tipo de retorno indeseado hacia el interior de su vivienda.
Instalación rápida para una tranquilidad inmediata
No requiere herramientas complejas de fontanería ni reformas estructurales en los azulejos de la estancia. El accesorio se introduce directamente a presión en el tramo de tubería correspondiente.
- Desmonte la rejilla exterior o el extractor actual de la pared.
- Inserte la compuerta prestando atención al sentido correcto del flujo.
- Vuelva a colocar el aparato y compruebe el libre movimiento de las lamas.
Recupere el control de la frescura en su cuarto de aseo con un gesto técnico tan sencillo como efectivo.