La solución definitiva para las caóticas rutas bajo la lluvia
Todo motorista conoce esa molesta sensación: empieza a llover y, en pocos minutos, la rueda trasera proyecta una línea vertical de agua sucia directamente hacia la espalda. El guardabarros para moto de 368g nace para resolver este inconveniente histórico de diseño, devolviendo el confort a cada kilómetro de tu viaje.
La ciencia detrás de una cubierta trasera estable
Muchos protectores de plástico genéricos terminan cediendo ante el viento en autopista o rompiéndose al primer bache duro. Este accesorio rompe ese ciclo gracias a una estructura rígida que actúa como una cubierta trasera estable, manteniendo su geometría protectora inalterable frente a las turbulencias de los camiones o las irregularidades del pavimento.
Ficha de componentes integrados
| Peso del sistema | 368g optimizado para rendimiento |
|---|---|
| Zona de resguardo | Eje trasero y amortiguación central |
| Resistencia térmica | Apto para altas temperaturas cerca del escape |
| Instalación | Soporte rígido anti-vibraciones |
Transforma tu rutina diaria sobre dos ruedas
Olvídate de tener que limpiar minuciosamente el motor y el muelle trasero después de una tormenta de verano. Al canalizar el flujo de agua hacia el suelo de manera eficiente, este accesorio de 368g protege tanto al piloto como a los componentes internos más sensibles de la motocicleta, convirtiendo los días grises en trayectos tranquilos.